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Introducción. Todas las personas debemos de buscar la libertad, ya que sin quererlo somos esclavos, y eso debe de cambiar.
Necesitamos ser libres del mundo
En el mundo hay muchas cosas que nos pueden atrapar, como: A) La familia (Mt. 10:36). B) La vanagloria de la vida (Ecl. 2:3,11); como: 1– Las riquezas. 2– El trabajo material. 3– El afán. C) Los deseos de la carne (Efe. 4:22). Cuando nuestro cuerpo está lleno de vicios, ya no vivimos para Cristo, sino para nuestros propios deseos. D) El pecado (Rom. 6:17). El pecado es un mal que nos encierra, es tan grave y peligroso que nos puede llevar a la muerte (v. 23). E) El diablo quien ha creado un imperio en donde reina la oscuridad (2 Co. 4:3,4). Satanás busca la forma en que nos pueda hacer suyos, el quiere que nosotros le sigamos a él y no a Dios, por eso muchas veces nos siega. El mundo esta lleno de cosas malas, debemos amar a Dios antes que a todas esas cosas, que no nos pase como a Demas (2 Tim. 4:10).
Solo podemos ser libres con Cristo
A) La verdad nos hace libres (Jn. 8:32). Y la verdad solo esta en Cristo, no en las cosas del mundo. B) Cristo es el único camino de salvación (Jn. 14:6). Si nosotros no buscamos primeramente a Cristo, podemos caer en la esclavitud del pecado.
Para gozar de las bendiciones que Cristo nos da
A) De la vida eterna (1 Jn. 5:11). Esta es una bendición que sólo Cristo nos ofrece, nadie más. B) De una vida sin sufrimientos materiales (Mt. 6:33). Cuando confiamos en Dios, Él nos da todo lo que necesitemos, ningún otro hace esto. C) De paz espiritual (Rom. 5:1). Cristo es el único que nos da la paz, no las cosas materiales, no los deseos carnales, no el pecado, ni el diablo.
Conclusión. Cuando venimos a Cristo sinceramente, podemos gozar de muchas bendiciones, Cristo nos ofrece libertad espiritual, y nos llena de muchas bendiciones.
Isaí Urbina M./A: 11 de Dic. del 2003 |
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